Al borde de iniciar una nueva etapa en mí vida y no soy alguien que le fascinen los cambios... Pero hoy me siento como que empieza una etapa con cosas nuevas pero rutinarias, encontrarme viajando día a día, al encuentro con las mismas personas y encontrar en eso el confort.
Tengo el deseo, la necesidad de hacerme amiga de esos lugares que recuerdan tu pedido de café, porque saben que siempre volves. Quiero que me saluden los guardias de la esquina, porque camino siempre al mismo horario por ahí.
Creo que al fin lo que quiero y siento tan cerca eni futuro es ser reconocida y pertenecer, a esos pequeños mundos que suceden en ente gran mundo. Gran mundo en donde todos estamos a un mensaje de distancia del otro, pero a la vez cada uno sigue existiendo en su burbuja, estéril, sin contacto.
Me tomó tiempo retomar este espacio, que es mío, pero también un poco suyo, de los que leen digo. Y quiero que este espacio también sea un rinconcito recurrente en mí rutina novedosa y llena de sorpresas.