Normalmente escribiría esto en un diario íntimo, pero sentí la necesidad de que esté publicado en algún lado para obligarme a reaccionar. Hace aproximadamente dos años o tal vez tantín mas empecé un proceso de descubrirme a mi misma. Con el disparador de una webserie y alguna otra situación en mi vida descubrí que soy parte de la comunidad LGBTQ+. Hoy por un vídeo de la youtuber Jessie Paege sentí la necesidad de decirlo acá, en mi blog (Si tienen tiempo chequeen sus videos llamados Coming out). Una de las cosas que es muy cierta y aunque ya lo he escuchado muchas veces sigue costándome es el hecho de aceptarse a uno mismo. Es sumamente importante para sentir una gran libertad siendo parte de la comunidad LGBT, "salir del closet" con uno mismo primero. Es difícil y no hay una fórmula para hacerlo. Todos pasan por distintos procesos y algunos lo tienen seguro antes que otros. Mi experiencia personal todavía no terminó. Si bien la mayoría de mis amigos y conocidos saben que me identifico como Bisexual, el proceso de aceptación personal y saber que realmente está bien sentir atracción por varios géneros sigue siendo difícil para mí. La bisexualidad no está visibilizada, y eso se nota. Constantemente siento que debo "decidirme" o que no soy válida.
La primera vez que dije que era bisexual en voz alta fue en una discusión grabada en inglés que era próxima a ser enviada para su evaluación de un bachillerato internacional, frente a un profesor. Inesperadamente sentí la necesidad de incluirlo aunque no era necesario, si bien se relacionaba con el tema que trataba. Se sintió bien. Y aún después de eso y habiendo "salido del clóset" particularmente con 5 amigos y en general a básicamente a muchos amigos de la internet, no me encuentro capaz de expresarlo libremente en el ámbito de mi familia.
Este post, como dije antes es básicamente para obligarme a mi misma a reaccionar, a espabilar, para recordarme que:
El proceso de aceptación puede ser largo y no hay nada de malo;
Ser Bisexual no significa que tenés que tomar una decisión sobre a qué género te sentís más atraído;
Ser Bisexual no te hace menos válido en la comunidad;
Estar en el clóset con tu familia no te hace menos válido que los que si lo están;
No estamos solos.
Me gusta escribir, la música, el cine y la radio. El teatro y esto es solo un archivo de muchas combinaciones y escritos que brotan espontáneamente, o tal vez no tanto. Eres bienvenido a mi blog...
sábado, 30 de junio de 2018
martes, 12 de junio de 2018
No soy normal...
Nunca me he considerado normal. Porque si nos ponemos filosóficos, la definición de algo normal está totalmente dictada por el entorno en el que te mueves. Como yo aprendí a considerarme rara, extraña, diferente, extraordinaria, peculiar, particular y hasta fuera de lo común, ya no me afectaba cuando me lo decían como si debiera dolerme.
Últimamente siento que se me esta yendo de las manos. Cómo todos, al menos eso creo yo, me arme una fachada en la que siempre estoy de buen humor para todo el mundo y nada me afecta porque lo sé tomar con humor. Cómo todo, esa fachada pesa, hay días en los que, como hoy, no me apetece NADA. Ni siquiera la música me hace sentir mejor. Lo único que me ayuda es distraerme con vídeos de YouTube totalmente banales.
Mi familia y amigos consideran que es algo momentáneo, que ya me pasó en el colegio y salí adelante. Yo siento, sin embargo, que esto no pasa y se va. Esto se queda y se queda bien guardadito hasta que, como pájaro enjaulado, no aguanta más ahí dentro. Las pequeñas cosas que me frustran a diario son disparadores para una ira contra mi misma que va más allá de lo que uno puede considerar 'normal'. Y yo no sé a qué se debe eso.
Y lo que me hace sentir peor es que ellos, los de afuera, amigos, familia, tratan de ayudarme a levantar el ánimo. Y yo no puedo más que sentirme insuficiente. No suficiente como amiga ni como familia. Y yo no creo que eso sea 'normal'.
Últimamente siento que se me esta yendo de las manos. Cómo todos, al menos eso creo yo, me arme una fachada en la que siempre estoy de buen humor para todo el mundo y nada me afecta porque lo sé tomar con humor. Cómo todo, esa fachada pesa, hay días en los que, como hoy, no me apetece NADA. Ni siquiera la música me hace sentir mejor. Lo único que me ayuda es distraerme con vídeos de YouTube totalmente banales.
Mi familia y amigos consideran que es algo momentáneo, que ya me pasó en el colegio y salí adelante. Yo siento, sin embargo, que esto no pasa y se va. Esto se queda y se queda bien guardadito hasta que, como pájaro enjaulado, no aguanta más ahí dentro. Las pequeñas cosas que me frustran a diario son disparadores para una ira contra mi misma que va más allá de lo que uno puede considerar 'normal'. Y yo no sé a qué se debe eso.
Y lo que me hace sentir peor es que ellos, los de afuera, amigos, familia, tratan de ayudarme a levantar el ánimo. Y yo no puedo más que sentirme insuficiente. No suficiente como amiga ni como familia. Y yo no creo que eso sea 'normal'.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)